Estudiante caminando mientras usa el celular. Credit: Connor Frost / Mustang News

Gigante de las redes Meta acordó pagar 17 mil millones de dólares para resolver las persistentes acusaciones sobre el daño que Facebook y Instagram causan a los usuarios estadounidenses más jóvenes. Asimismo, Meta introdujo cambios importantes en sus políticas que podrían tener un impacto generacional.

Las profesoras de periodismo de Cal Poly, Julie Lynem y Yan Shan, ofrecen su perspectiva al respecto.

“Mi reacción inmediata [ante la demanda] fue pensar que esto venía desde hace bastante tiempo. En realidad, no fue algo inesperado,” dijo Lynem.

Meta accedió a realizar pagos a 48 estados y territorios de EE. UU. tras la resolución judicial impulsada por el fiscal general de California, Rob Bonta. La compañía también implementó cambios en las políticas dirigidas a los menores, tales como límites de tiempo diario, bloqueos de uso nocturno y durante el horario escolar, así como restricciones en el uso de filtros que simulan cirugías plásticas o alteran drásticamente la apariencia física.

Sin embargo, Meta no admitió haber causado daño alguno, sino que optó por asumir los costos e implementar las nuevas políticas.

Durante el proceso legal que concluyó el 26 de Agosto, una coalición de 29 estados presentó investigaciones sobre los efectos en la salud mental derivados de la adicción a las redes sociales. Asimismo, aportaron registros de chats internos y correos electrónicos de empleados que evidenciaban cómo Meta usa intencionadamente la naturaleza adictiva de sus plataformas entre usuarios de tan solo 11 o 12 años.

Lynem, quien ha impartido diversos cursos relacionados con los medios de comunicación en Cal Poly durante la última década, destacó la relación existente entre la ética y la tecnología.

“A veces, nuestra ética y la tecnología no van de la mano,” dijo Lynem. “La tecnología avanza más rápido de lo que podemos reaccionar para decidir qué hacer al respecto, o incluso antes de que exista un marco ético definido”.

Lynem explicó que tanto los educadores como los profesionales de la salud mental han observado el impacto adictivo de las redes sociales en niños de todo el mundo.

Shan, docente de cursos de comunicación estratégica y especialista en relaciones públicas y redes sociales, coincidió con esta opinión y compartió una reacción similar a la de Lynem.

“No me sorprende, pero creo que estamos ante un punto de inflexión para nosotros como sociedad,” dijo Shan. “Considero que cada persona debería hablar sobre este caso. Si tienes hijos o hermanos, creo que este tema debe formar parte de la conversación”.

Ambos profesores explicaron que el caso cobró fuerza cuando las demandas dejaron de centrarse únicamente en el contenido publicado en las plataformas para dirigirse específicamente contra las empresas responsables de dichas redes y los algoritmos que emplean.

Desde hace años, las escuelas han implementado normas sobre el uso de las redes sociales. Más allá de Estados Unidos, diversos países han tomado medidas en relación con las plataformas de redes sociales y su público más joven.

“En Australia, la propuesta de prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años no está teniendo el efecto esperado, ya que los jóvenes encuentran formas de eludir la restricción,” dijo Lynem.

Asimismo, Shan señaló que la adicción a las redes sociales no es solo un problema nacional, sino una cuestión que gobiernos y sistemas educativos de todo el mundo han intentado abordar. Shan ve posibles soluciones que pueden comenzar simplemente en el aula.

“Desde una perspectiva educativa, sí creo que deberían haber más clases o sesiones de educación mediática,” dijo Shan. “Considero que la Generación Z es mucho más consciente de ello, pero otros grupos—como las personas mayores, los niños, los adolescentes o aquellas personas que no han recibido formación en alfabetización mediática— no lo son necesariamente. Creo que ese es el grupo al que debemos proteger”.

Shan explica además que las redes sociales y su presencia no van a desaparecer. Estas plataformas son cada vez más avanzadas y seguirán evolucionando, señaló. Si bien las empresas del sector trabajan en la creación de nuevas políticas y restricciones, Shan también destacó la importancia de la alfabetización mediática para el público.

Hasta la fecha, Meta se ha comprometido a implementar nuevas políticas en sus plataformas de redes sociales y, en el marco del acuerdo alcanzado, les ha insistido a otras empresas populares del sector a hacer lo mismo.