Julia Hazemoto | Mustang News

Addie Uhl is an Interdisciplinary Studies sophomore and a Bilingual reporter for Mustang News. The opinions expressed in this article do not necessarily reflect those of Mustang Media Group. 

Cuando era joven, el verano llevaba un sentimiento de alegría por completo. El verano, significaba comer helados, nadar en las piscinas y no levantarse hasta el mediodía. Significaba un descanso real. Puedo recordar la emoción que tenía en las últimas semanas de escuela, contar las horas hasta que la última campana sonará.Que dulce fue eso.

Ahora, estoy en la universidad, y el verano no lleva tanta buena emoción nunca más. La constante presión de la sociedad de los pasos hacia progresar, me ha cambiado mi perspectiva a lo que significa tener un descanso.  Siendo personas jóvenes y estudiantes, estamos en la parte de nuestras vidas donde aprendemos y crecemos más. . Este tiempo es hermoso y no tenemos mucho, y se manifiestan en forma de un descanso. Pero no miramos el verano así. Este sentimiento se me hizo presente al escuchar a mis amigos preocupados sobre sus dificultades en la buscada de internships o trabajos para el verano. El tener   en mente a todas horas un currículum hecho y lo que uno debe tener escrito en él. ¿Pero, quién fijó el “debes de”? ¿Quién decido que necesitamos seguir esto? ¿Quién decidió que tenemos que seguir un camino fijo apto para todos?

De hecho, nadie. Nada está dicho explícitamente, pero es implicado. Lo vemos todo el tiempo en los volantes de campus, los correos electrónicos que recibimos, en el nivel de estrés que nos consume al escuchar la palabra verano. Alrededor, siempre hay señales que nos dicen que no debemos dejar ir una oportunidad, porque al hacerlo, todo nuestro trabajo sería en vano. Vivimos en un mundo que valora más el agotamiento académico en lugar del estancamiento. El verano es el momento perfecto para poder explorar nuestras pasiones fuera de escuela, disfrutar los últimos tiempos que tenemos antes de entrar el mundo de “adulto”. Es un tiempo profundo en mi opinión, porque realmente podemos hacer cualquier cosa. ¿Por qué no les parece así a los demás?

Una razón es que la idea de pasos buenos se han convertido en un patrón que sentimos que necesitamos seguir. Por ejemplo, en Cal Poly es conseguir un internship en tu tercer o cuarto año. Supongo que una vez este tipo de camino académico, le funciono a alguien una vez, pero ahora en vez de ser algo hecho por voluntad propia se normaliza y se volvió en el requisito para todos los estudiantes.. El problema es pensar que todo estudiante es igual y su camino académico es uno que les funciona a todos. Todo estudiante aprende diferente y tomará un camino único. Eso es algo bonito, ¿no? Que nuestras diferencias y pasiones nos guiarán a donde estamos destinados a estar. Para mi, lo es, pero a veces esta idea se me escapa. Es difícil pensar de esta manera, a tener fe en sí mismo, tener fe en tu propio camino, en la cara del camino exitoso de otro. La seguridad propia podría desaparase se cuando no estás trabajando en internships o teniendo algún progresimiento profesional. El simple hecho que tu currículum está vacío,y el estar rodeado de otros estudiantes que no estan en el mismo barco, duele. Hacer comparaciones, eso es muy fácil. Y me di cuenta de que he vuelto muy bien en hacerlo. El pensar que ella está haciendo eso, él consiguió eso, etc. Pero al regresar a la realidad, sé que las personas hacen su propio progreso a su tiempo. 

El emfasis de hacer algo “serio”en el verano mientras están en la universidad, creo que es una pérdida de tiempo esencial. No solo es tiempo para descubrir y crecer, sino también para relajarse y descansar. La cosa rara es que ahora es cuando necesitamos eso más que nunca. Necesitamos descubrir lo que realmente nos lleva hacia la felicidad. Necesitamos descansar de todo el trabajo y estrés que viene con la escuela. Pero no aprovechamos la oportunidad que tenemos.

La razón es porque tenemos esta idea en nuestra cultura que nos dice, “Necesitas seguir adelante, necesitas mantener tu velocidad.” Casi es como si descansamos, alguien más tomará nuestro lugar—así es la cultura de prisa. Como el diablo que se disfraza de ángel. Los resultados parecen bien, pero los efectos nos agotan. Las personas no estan creadas para seguir sin parar. Eso es como perder tu fuego interior. Con esta mentalidad de prisa, el verano se siente como un castigo. 

Creo que Cal Poly no nos ayuda en este aspecto. No estoy diciendo que el enfocarnos en progreso o que las oportunidades de la escuela sean malas, es más que la escuela no presenta otras opciones que existen. Que un solo camino no es apto para todo estudiante. De hecho, para muchos de los estudiantes, este camino no hará nada. Las carreras no solo vienen de caminos tradicionales, y creo que un enfoque en ellos podría bajar la individualidad de personas jóvenes, en la manera de expresión, y también en la manera de imaginar. Estamos atrapados en cajas con estructuras absolutas, cuando en realidad, lo mejor usualmente viene fuera de una estructura prefijada. Es necesario saber cómo confiar en tus deseos propios, pasiones, y creatividad la misma que es necesario saber las ecuaciones correctas. ¿Queremos personas que crearán lo nuevo, no seguir lo viejo, verdad? Queremos una generación de innovadores. La innovación pasa en todos los lugares, a veces aun en los descansos. 

Deberíamos aprovechar al máximo el tiempo que tenemos. El mundo real nos espera, no te preocupes en crearlo. Entonces, los descansos que tenemos, como el verano, son unas de nuestras últimas oportunidades para estar libre. Experimentarlos de verdad, en lugar de vivir solo para el futuro. Quien sabe que podrías encontrar a través de helado, piscinas, y dormir hasta el mediodía.