Find the English version here. Traducido por Jasmine Romero.

San Luis Obispo podría ver pronto un aumento de huéspedes inesperados que se instalan en el espacio aéreo frente a los negocios del centro, a medida que se acerca el verano. 

En los últimos años, los enjambres de moscas cernidoras, nombrados acertadamente por la forma en que “cernerse” en pleno vuelo, se han convertido en una imagen habitual en las entradas del centro de la ciudad. Este año, sin embargo, un invierno inusualmente cálido y la ausencia de un periodo de heladas podrían propiciar una explosión demográfica, lo que plantaría desafíos para los propietarios de negocios de la zona, según Ryan Perry, profesor adjunto de entomología en Cal Poly. 

Debido al invierno suave, los insectos se activaron mucho antes en la temporada, según Perry. El clima cálido y soleado también acelera el ciclo de vida de moscas cernidoras, lo que provoca la aparición de generaciones adicionales de este insecto cada año. 

La gran abundancia de follaje y árboles que bordean las calles atrae a las moscas cernidoras al centro de San Luis Obispo. Estas plantas suelen albergar pulgones, pequeños insectos que se alimentan de la savia vegetal. Las condiciones climáticas inusuales de este invierno y primavera provocaron una explosión demográfica de pulgones, lo que generó más alimento para las moscas cernidoras y condiciones idóneas para el crecimiento de sus poblaciones, señaló Perry. 

Las moscas cernidoras son parásitos, lo que significa que depositan sus huevos cerca de agrupaciones de pulgones, en ocasiones, los localizan mediante la detección de señales químicas. Una vez que eclosionan, las larvas de moscas cernidoras perforan al pulgón, succionan su sustento y pasan al siguiente, según Perry. 

“Básicamente, tienen a su disposición todo un bufé de insectos que pueden ir a buscar, cerca de los cuales pueden poner sus huevos para que el ciclo continúe,” dijo Perry.

En un año típico, las moscas cernidoras mantienen controlada la población de pulgones mediante su consumo, sin embargo, el invierno más cálido ha provocado que los niveles de ambos insectos se disparen. 

“En un año como este, en el que hace tanto calor, se destaca una carrera armamentistas, y que está vox los pulgones llevan la ventaja,” comentó Perry. “Ya saben que hay más de ellos, si hay más moscas cernidoras sin embargo, no logran ejercer un control total. 

En 2019, la ciudad se enfrentó a una sobrepoblación de moscas domésticas, vinculada a un aumento en el número de palomas y moscas blancas en el centro, tal como informó anteriormente The Tribune. Para controlar la población de moscas domésticas, se emplearon métodos como la administración de anticonceptivos a las palomas y la poda de los ficus infestados por moscas blancas, de las cuales la secreción atraía a las moscas domésticas.

Aunque las moscas domésticas y las moscas cernidoras son especies diferentes, la molestia que causan a los propietarios de negocios del centro es similar.

Cherisse Sweeney, propietaria de Basalt Interiors, lleva 15 años trabajando en su local en la calle Higuera, en el centro de la ciudad. Según comentó, la cantidad de moscas en el centro ha ido “empeorando progresivamente” a lo largo de los años.

Sweeney relató que hay ocasiones en las que debe sentarse frente a la tienda para espantar las moscas de la entrada y impedir que invadan el interior. En otras ocasiones, opta por cerrar la puerta de su sala de exposiciones para mantener a las moscas fuera, una medida que, según Sweeney, hace que el espacio resulte menos acogedor y abierto.

“No resulta agradable tener que atravesar un túnel de moscas para entrar en la sala de exposiciones”, afirmó Sweeney.

Aun así, Sweeney afirmó que no le gustaría ver el uso de pesticidas en los ficus y otras plantas del centro de la ciudad para reducir la población de pulgones.

“No sé cuál sería la solución de control más adecuada y menos tóxica”, comentó Sweeney. “Creo que, para empezar, si es que no logramos eliminarlos fácilmente, al menos deberíamos hacer que las banquetas den la sensación de estar limpias. Todo parece más sucio cuando las banquetas, las calles y los atrios están sucios, y encima hay sírfidos revoloteando por todas partes”. 

Si las calles se limpian con la misma regularidad que antaño, señaló Sweeney, la presencia de las moscas cernidoras resultaría “un poco más tolerable”.

Las estrategias de manejo de los pulgones deben iniciarse de manera temprana y ser “más estratégicas” debido al invierno suave y a las condiciones propias del verano que se han presentado esta primavera, según Perry. Una vez que las poblaciones comienzan a aumentar hasta alcanzar niveles inmanejables, podría considerarse la implementación de una estrategia de control de plagas, señaló.

“Si los números llegan a ser demasiado altos, entonces se intervendrá para rociar insecticidas y reducir esa población a un nivel manejable,” dijo Perry. 

Los propietarios de negocios también utilizan cortinas de malla en las puertas, ventiladores estratégicamente ubicados y incluso jabón Irish Spring para mantener a las moscas cernícolas alejadas de sus tiendas.

Steven Wick, uno de los propietarios de Zen Shak, ha recurrido al uso de un matamoscas eléctrico para impedir que las moscas entren en el establecimiento. Durante los meses calurosos, observa que la situación con las moscas en la entrada se pone “bastante complicada” y, tarde o temprano, estas intentan abrirse paso hacia el interior, donde la tienda es más fresca.

“A veces tengo que salir y usar el matamoscas eléctrico”, comentó Wick. “Simplemente porque, si están ahí fuera, terminarán entrando. Pero las elimina muy rápido, así hago mi parte”.

Mientras algunos propietarios de negocios les molestan las moscas en el centro de la ciudad, otros las ven como una contrapartida aceptable por disfrutar de un centro urbano arbolado. Angela Hemler, gerente de Zen Shak, cuenta que al principio se sintió “horrorizada” por los enjambres de moscas cuando se mudó a San Luis Obispo. Para Hemler, contar con un centro urbano ecológicamente rico, especialmente con los ficus, a los que califica como un “elemento esencial”, compensa los episodios de actividad excesiva de los insectos.

“Fue pasando el tiempo y, de hecho, noté que, al caminar entre ellas, no te golpean ni te molestan”, dijo Hemler. “En realidad, no pareció tener ningún impacto en mí.”

Aunque su presencia pueda resultar molesta, las moscas cernidoras son inofensivas y beneficiosas para el medio ambiente, según Perry.

“Es simplemente que la gente, ya sabes, tiene esa reacción instintiva natural al ver una mosca”, comentó Perry.

“Ven moscas y asumen que hay suciedad y cosas asquerosas, esas que están, ya saben, básicamente revoloteando por ahí de esta manera, no, en realidad están buscando pareja para luego ir a poner sus huevos en otro lugar”.

Perry señaló que el aumento de las moscas cernidoras forma parte de un ciclo natural, influenciado por los cambios en el clima y en el ecosistema local.

“En realidad, se trata simplemente de comprender este “círculo de la vida” por así decirlo un exceso de plantas y un exceso de calor equivalen a un exceso de plagas herbívoras, o de lo que nosotros denominamos plagas. Y, como consecuencia de ello, aumenta la presencia de depredadores y parásitos”, explicó Perry.

Esta historia apareció originalmente en la edición impresa de mayo de Mustang News. Consulta más historias de esta edición aquí.